Programa N 353  de 29 de Septiembre  de 2022

Música: Feels so Good/ Chuck Mangione

Hola amigas, hola amigos, soy José Alfonso Sierra Salinas y esto son:  

Las Ondas del Vino.  

Desde el 107.7 de la FM en Radio Utiel.

Por streaming a través de radioutiel.es 

Desde la Ciudad de Utiel, ventrículo izquierdo del corazón de Tierra Bobal. 

Donde dicen que el bosque abraza al viñedo, pero quien les abraza a vds. soy yo, si me lo permiten.

Ya se puede ver e incluso tocar el mosto de 2022.

Probar no digo, porque está generalmente muy empalagoso por la cantidad de azúcar.

El año 2022 nos va a traer una vendimia algo complicadilla.

A pesar incluso de las palabras de moda, cuando se pregunta a los responsables del sector del vino en cualquier lugar, ente o empresa, por la futura cosecha, suelen decir: “la calidad magnífica”. Y lo dicen cuando las uvas están entrando en la bodega y aún han de “sufrir” el largo calvario del proceso fermentativo, descubes, trasiegos, decantaciones, maceraciones, prensados, filtrados, crianzas,  etc. etc

El verano del 22 del XXI, ha sido un verano poco agraciado para la vid. Mas bien desgraciado.

Temperaturas infernales largas temporadas, falta de agua por lo general, noches tórridas, en fin, un paseo con muchos baches.

Esta será una vendimia de Enólogos, no siempre lo son, pero cuando han de echar mano de paciencia y sapiencia, como esta cosecha, es de “ellos”.

He estado con varias cuadrillas, propietarios, bodegueros y cada uno de ellos me ha dicho al menos un “pero” sobre las uvas y la cosecha y cuando tanto pero se vierte en una conversación…, precaución, mucha precaución.

Ya diremos a mediados de Diciembre los primeros avances del futuro de los vinos del 22, y lo mismo en Marzo, podemos reafirmarnos o desdecirnos que a veces ocurre.

Es de los años raros este 22, en el que el grado de las uvas ha ido creciendo tan lentamente como una subida al Everest.

Del resto de parámetros analíticos que antaño se realizaban, han dejado de hacerse, por lo que el color, la podredumbre, el verdor etc. no sabemos nada. Para informarlos hemos de preguntar en las bodegas con las uvas ya despalilladas, rotas y analizados los mostos. O sea, muerto el burro, la cebada al rabo.

Patientia y a vendimiar, aunque sean las máquinas. Que es casi lo único que rompe la uniformidad del paisaje, porque lo que es una cuadrilla de un número importante de personas, es un bien escasísimo.

Es más probable que se vea alguna cuadrilla de varias personas, pero no llevan tijerillas, no llevan mosto en los pantalones, y se suelen confundir con el paisaje porque su color es verde, muy verde, y acompañan a gentes que llevan maletín y papeles. Estos cortan muy poca uva créanme, muy poca.